Horror en el hospital: acusan a una madre de inyectar heces por vía intravenosa a su hijo


El hijo de Tiffany Le Sueur se encontraba internado en un hospital infantil de Ohio, Estados Unidos.
Ella fue a visitarlo, como haría cualquier madre, pero lejos de brindarle cariño y amor, le hizo algo tan horrendo como peligroso.
Afortunadamente, el personal médico la descubrió, fue arrestada por la policía y será sometida a un proceso judicial.
El pasado 6 de febrero, el hijo de Tiffany Le Sue, cuya identidad no fue revelada, fue ingresado en el Hospital Infantil Nationwide de Columbus, condado de Franklin County, donde estaba siguiendo un tratamiento por lesiones y sospechas de abuso.
Allí, lo internaron y, como suele hacerse en estos casos, le colocaron una vía intravenosa para suministrarle líquidos.
El 10 de febrero, su madre lo visitó pero, en vez de ser su compañía y alegrarle el día, le hizo algo espantoso, que podría haberlo matado.
Entró al baño con un recipiente para muestras en su mano y lo llenó de su propia materia fecal.
Al salir, mezcló las heces con agua y, con una jeringa, las introdujo en la manguera del suero de su hijo.
Aunque se desconocen los motivos por los que la madre cometió este atroz accionar, lo más probable es que haya querido matar al niño, ya que inyectar heces por vía intravenosa es extremadamente peligroso y hasta puede ocasionar la muerte.
Sucede que los restos de materia fecal contienen enormes cantidades de bacterias, toxinas y hongos para los que el organismo no tiene barreras de defensa. Esto puede generar distintas complicaciones de salud, inclusive una sepsis letal.
Prisión preventiva y un pago de miles de dólares: el proceso judicial de Tiffany Le Sueur
Todo lo sucedido quedó registrado por las cámaras de seguridad del Hospital Infantil Nationwide, por lo que el personal llamó a la Policía de Columbus, cuyos agentes se presentaron en el lugar y arrestaron a la mujer de inmediato.
Este miércoles 11 de febrero, Tiffany Le Sueur fue juzgada en primera instancia por un tribunal del condado de Franklin.
Los fiscales la acusaron de poner en riesgo a un niño, de tortura y de abuso.
Como medida preventiva, se la destinó a una cárcel del condado, aunque con la posibilidad de salir si abona una fianza de 250.000 dólares.
De pagar este monto, igualmente, la mujer no tendrá permitido el contacto con la víctima ni con ningún otro menor, entre otras condiciones.
Mientras tanto, se fijó una fecha para la próxima audiencia, ante el mismo tribunal: el 19 de febrero.
Fuente: www.clarin.com



